ebanistería

INDUSTRIA TAMBEÑA PARA EL MUNDO

A las industrias tambeñas las distingue la habilidad, genialidad y honradez de sus trabajadores.  Entre ellos ocupa preeminente sitial la labor de los artesanos de las maderas que con su sin igual talento crean piezas originales, exquisitas y de total calidad.

El lujo de los muebles clásicos o la fina elegancia de los muebles modernos, enchapados en maderas selectas y trabajados delicada y talentosamente, se encuentran en El Tambo (N) en creaciones sin competencia, ya que la relación precio – calidad que ofrecen  es insuperable.  

La ebanistería tambeña ha llegado a mercados nacionales e internacionales: Pasto, Cali, Bogotá, Buenaventura, Quito.  

Historia:  

Puede decirse que el trabajo de la madera en El Tambo (N) emana de la tradición comunicada de padres a hijos, siendo de reconocer la vinculación a esta labor, entre otras, de familias Salas, Zambrano, Burbano, Noguera, Guerra y Botina. 

El auge de la ebanistería también tiene que ver, en forma muy grande, con la escuela de artes y oficios que hasta mediados de los cuarentas funcionó en el Colegio de los Hermanos Maristas, la Normal Nacional de Pasto e, indiscutiblemente, con las obras adelantadas por las comunidades religiosas, especialmente la parroquia de Nuestra Señora de la Natividad y el Colegio de las Hermanas Bethlemitas, donde sacerdotes como Jesús Villarreal y Carlos Santander, brindaron empleo a la mano de obra disponible para la materia. 

Actualmente sobresalen los talleres de Huberto Martínez, Franco Salas, la Sociedad S & S de Oscar Sossa y Gregorio Gómez, Julio Zambrano, Asterio Botina, Aristóbulo Burbano,  Julio Guerra y Antonio Narváez, entre otros.  En la fabricación de cajas mortuorias los líderes son Gabriel Salas y Pablo Narváez  

Experiencia y calidad

La calidad que se promulga de los muebles fabricados en El Tambo proviene de varias fuentes.  En primer lugar, son años de experiencia acumulada por cada ebanista y alguna formación recibida de instituciones como el SENA o casas fabricantes de insumos.

Los artesanos tambeños se han preocupado por aprender, y en alguna forma han aprendido, las aplicaciones de aditamentos novedosos, tales como: lacas, fórmicas, ensambles, incrustaciones, boceles y molduras con las que enlucen y dan finura a sus creaciones.  

Los conocimientos sobre nuevas técnicas y herramientas, para poner a tono la industria local con los adelantos tecnológicos universales, les han llegado, básicamente, porque varios de sus operarios han trabajado en los propios talleres de las fábricas más afamadas del país, en la ciudad de Bogotá, y de allá han traído conocimientos y experiencias para enriquecer esta labor.  

Sin embargo, la calidad tiene otro ingrediente, quizá el mas importante, cual es la dedicación exclusiva que los artesanos invierten en cada una de sus creaciones.  Por lo general, el proceso de fabricación no se subdivide en más de tres etapas:  ensamblaje, acabado y pintura, donde la ejecución o dirección de obra es llevada directamente por el maestro y jefe del taller, pues se trata de establecimientos pequeños donde la responsabilidad recae en no más de dos personas. 

Ebanistería:

TRABAJO DIGNO Y PROMISORIO

La ebanistería es fuente de trabajo para varias familias, especialmente mujeres cabeza de hogar que alternan el trabajo de la madera con sus obligaciones como madres y amas de casa.

 

Por lo general los hijos heredan el oficio de sus padres y tienden a mejorarlo con la adopción de nuevas técnicas e introduciendo otros materiales, según la evolución de las industrias más reconocidas a nivel nacional.

 

Muchos jóvenes salen a otras ciudades para fundar mejores talleres y buscar perspectivas superiores para su actividad.   Sus experiencias pueden calificarse como exitosas en cuanto algunos de ellos han consolidado empresas dotadas con más y mejores maquinarias y han creado empleo para un considerable número de operarios.

 

La mayoría de talleres locales funcionan en la propia casa o en lotes aledaños a la vivienda, lo cual ofrece comodidad, economía y favorece el  desarrollo de la familia al permitir la alternancia entre trabajo en el taller, educación o formación de los hijos y  cumplimiento de obligaciones en el hogar.

 

En cuanto a requerimientos podemos decir que la primera necesidad de los ebanistas es la afiliación a un régimen de seguridad social que les permita recibir atención médica preventiva y curativa, atención de riesgos y/o enfermedades profesionales, y aspirar a una pensión por vejez o invalidez. 

 

Organizar el gremio de ebanistas sería un buen punto de partida para proyectar soluciones al tema de su seguridad social y una buena oportunidad para que las autoridades entren a brindar apoyo a una clase laboral que en las actuales circunstancias constituye una cantera para crear empleo productivo y mejorar la calidad de vida de la comunidad en general.