GREMIO DE MOTORISTAS
SOLIDARIDAD SOBRE RUEDAS

Foto: Automotores de la empresa "MOTORISTAS DE OCCIDENTE" fundada y radicada en El Tambo Nariño en 1936.  Los nombres de los vhículos y sus propietarios eran:  1) Fránkiln de Onésimo Acosta, 2) Niágara de Mesías Ortega, 3) Granadino de Clotario Calvache, 4) Faro de Rodrigo Matta, 5) Luz de América de Heriberto Mosquera, 6) Franco de Augusto Benavides, 7) Tambo de Meregildo Martínez y 8) Fumanchú de Enrique Fajardo y José P. Rojas.

u

Por: JESÚS PARRA RIVERA y LUIS ARTURO SALAS PORTILLA

Escudriñando los orígnes del Gremio de Motoristas de El Tambo encontramos varios puntos de partida y uno solo de llegada.
o
Encontramos que la unión de los choferes tambeños se funda en la devoción a la Sagrada Imágen de Jesús Nazareno y que su objetivo es alcanzar un al estándar de solidaridad entre los asociados.
o
Iniciaban los años treintas del siglo inmediatamente pasado, cuando por las empedradas calles de Pasto corrían las primeras "Berlinas" y la sociedad empezaba a valerse del novedoso medio de transporte motorizado que no parecía amenazar en lomás mínimo a los criadores y tenedores de equinos.

o
Sí.  En Pasto la maravilla sobre ruedas causaba furor y en El Tambo no se soñaba siquiera, con ver correr las gomas de las ruedas por sus rústicas y polvorientas calles, aptas apenas para transitar a pie o en el lomo de algún caballar.
o

Pero, "como no hay plazo que no se cumpla ni deuda que no se pague", apareció, como siempre sucede, un personaje que se empeñó en traer el primer carro y, pese a no existir camino carreteable, llegó con su atado de latas y tornillos hasta el atrio del templo de jesús Nazareno.  Era un Chévrolet sedan americano, color gris, que llegó arreado con bestias por el camino real.
o
Habiendo salido de Pasto en las primeras horas de un día de verano, el carro avanzó rápidamente mientras la brecha carreteable que casi llegaba a La Florida, se lo permitió.  En "El Barranco" se detuvo el tiempo necesario para que los acompañantes repusieran fuerzas y planearan la segunda parte del viaje, y se desvió por el camino real para subir por Robles hasta Lomalarga.  Cuatro bueyes y más de una veintena de hombres le ayudaron a alcanzar la cima.  Siguiendo por la cumbre hasta alcanzar el "cerro el copete" y superando innumerables dificultades se asomó a la población tambeña y descendió para encontrarse con los curiosos que esperaban ansiosos.
o
Autoridades y vecinos se ocuparon inmediatamente de arreglar la trocha entre la plaza principal y Juanchito, para poder montar por primera vez en carro.  Señoras, señores, damas y niños esperaron con paciencia el turno que les permitió, por solo diez reales, probar el fantástico invento.
o
Superado el reto de traer el primer carro, vinieron los carros que compraron Ulpiano Burbano, Rafael Segovia, Heriberto Mosquera y Nectario Córdoba, y siguieron los de los hermanos Benavides (Luis, Eduardo y Augusto), Samuel Marmol, Fidencio Zamora y Onésimo Acosta.
o
En 1936 inició la construcción del tramo carreteable entre El Motilón y El Tambo, y en 1938 se contaban varios vehículos con propietario tambeño.
o
Fue esa la época en que llegaron choferes de otras partes, principalmente de Pasto, para radicarse en el pueblo y constituir, con el paso del tiempo, familias que hoy por hoy hacen parte de la flor y nata tambeña.
o
A principios de la de´cada de los cuarentas ya existía la "Empresa de Motoristas de Occidente", integrada con vehículos y choferes tambeños.  (Funcionó en la casa de Elvira Benavides y fue su gerente el señor Rodrigo Matta).
o
Los jovenes más inquietos y lanzados se hicieron choferesy cobraron celebridad en toda la región.  Hablamos, por lo tanto, de la segunda y tercera generación de motoristas entre quienes estuvieron Humberto Ortíz, Enrique Barrera, Cornelio Solarte, Julio Díaz, Carlos Enrique Realpe Mora, Serafín Criollo y otros, con quienes advino una nueva y distinguida clase social (la de los motoristas) que se ubicó en la élite de la pobalación y empezó a figurar en todos los ámbitos locales: política, deportes, cultura, etc.
o
En la personalidad de cada uno de los choferes se miraban los atributos máximos del ser humano de aquella época: dinero, lozanía, simpatía y espíritu aventurero.  Los motoristas tambeños superaron las fronteras y conquistaron el mundo, regresando con nuevas modas, estilos y formas de vida.
o
Compartiendo forma de vida y solidaridad natural, por enfrentar los riesgos, las alegrías y las satisfacciones, los motoristas se hicieron una hermandad de auxilio mutuo e instintivo.
o
Tomaron por costumbre, entre otras, reservar para sus colegas el mejor puesto en su vehículo, no cobrarse los servicios entre amigos, núnca abandonarse en la vía y auxiliarse solidariamente frente a cualquier calamidad.
o
Sobrevino entonces una organización básica de esta hermandad y apareció el "Gremio de Motoristas de El Tambo".  La solidaridad se hizo tangible en obras como el mausoleo para choferes, ubicado en el cementerio parroquial, y proyectaron la consecución de un coche funerario y la constitución de un fondo de solidaridad social.
o
Como cuerpo social vivo empezaron a participar en las actividades culturales y sociales de la comunidad.  Primero aparecieron en comparsas de cinco y seis de enero, luego organizaron eventos deprotivos como carreras de bicicletas, motos y carros, campeonatos de fútbol y peregrinaciones.
o
Luego asumieron la financiación de eventos, llegando a establecer la costumbre de organizar y patrocinar la celebración religiosa  cultural del último día de las fiestas en honor a Jesús Nazareno, evento que es llamado "Lunes del Pueblo".  Las fistas se celebrana todos los años, el último fin de semana de enero.
o
El papel de fiesteros del Señor de El Tambo que data varias décadas, lo realizan con la devoción que los caracteriza.  No hay automotor en El Tambo que no porte la imágen de Jesús Nazareno, pues, éste, es el santo al que confían sus problemas, angustias y felicidades, dedicándole el fruto de sus esfuerzos con obras de homenaje que ubican en lugares estratégicos de las vías por donde transitan.  De tal manera, no es siquiera imaginable la existencia del Gremio de Motoristas sin la protección del Santo Patrono de los Tambeños.
o
La hermandad de los conductores siempre fue ostensible, pero han de destacarse como sus principales impulsadores, por ser notoria su caballerosidad y compromiso, a los que ahora se conoce como "Choferes Viejos" y algunos ya desaparecidos, entre ellos: Humberto Ortíz, Cornelio Solarte, Enrique Barrera, Julio Díaz, Carlos Realpe, Humberto Díaz, Braulino Guerra, Braulino Díaz, Vicente Gómez, etc.
o
Humberto Ortíz (foto) cuenta que su inicio como conductor se dió en 1946, cuasndo con ayuda de su padre compró el priemr vehículo y empezó a viajar.  "Eran épocas de tranquilidad en las vías, pero de muchas dificultades en cuanto a los recursos técnicos, pues los motores y sistemas de frenos eran demasiado deficientes y las distancias parecían interminables".
o
Conseguir la patente de conductor era requuisito primordial para iniciarse en la actividad transportista, por eso, casi todos los conductores acudieron a escuelas de conducción en la ciudad de Pasto, donde funcionaba la llamada "Escuela de Conducción San Cristobal".
o
Recuerda Humberto Ortíz que a los choferes Nariñenses les gustaba viajar por el norte porque allá encontraban "entretenimientos" que en la propia tierra eran difíciles de conseguir.
o
En sus carros, que han sido tantos que les perdió la cuenta, siempre tuvo la imágen de Jesús Nazareno y partició en la organización del gremio con el objeto fundamental de rendir homenaje al santo en mención.
o
Dice que el mote de "Vale" o "Valecito", se lo ganó por la costumbre que aprendió cuando trabajó en el ingenio Mayagüez, donde llamaban "vale" a las personas por las que se profesaba afecto.
o
El "vale" entiende que el gremio es una hermandad, fundada en valores de compañerismo y solidaridad, que en muchas oportunidades ha recibido ayuda de la clase política pero que no se debe, en ningún momento, a ella.  Añora aún los "viejos tiempos" cuando "el compañerismo estaba por encima de todo y se servía sin interés en recibir contraprestación alguna".  Recuerda a pupilos que inició en el oficio, como son: Jesús Parra, Gerardo Zamora "Garabato", Miguel Tomás Bastidas, Luis Yela, Bernardo Villota, y tiene presente las épocas en que los jovenes tambeños como Harold Noguera, Juan Enrique López. Crisanto Salas y otros estudiaban en Popayán y él les llevaba las encomiendas que les enviaban sus padres.
o
Enrique Barrera (q.e.p.d.)(foto), otro de los conductores que marcó época y contribuyó definitivamente en la formación del gremio de motoristas, a quien cariñosamente se conoció como "El Panelo", por ser pariente de José María Dávila, titular original del apelativo, dijo que se desempeñó por más de cincuenta años como conductor, habiendo iniciado como conductor de un bus de Augusto Benavides, llamado Franco, y trabajado en casi todas las empresas de trasporte de Nariño y algunas de ottros departamentos, como es Expreso Bolivariano y trans Ipiales.  En esta última estuvo por más de veinte años.
o
Para solicitar la "patente" se matriculo en la escuela de conducción San Cristobal de Pasto, pero no estuvo más de dos meses porque con la práctica hecha por su cuenta había aprendido mucho más de los que allá enseñaban.
o
Como conductor nunca tuvo un accidente porque siempre consideró que "cualquier incidente es responsabilidad del conductor, bien sean fallas mecánicas u otro, el conductor pruedente siempre tiene en las manos evitarlo".  En efecto, Enrique Barrera fue prudente hasta la saciedad, así habló, trabajó y vivió.
o
Además siempre dijo "todo el tiempo, hasta ahora y por siempre, seré devoto del señor del tambo y la virgen de las lajas, ellos han sido siempre mis ayudante para la suerte que he tenido en este mundo".
o
"Sería muy bueno que los jovenes que dirigen el gremio, inviertan en la compra de un carrito para servir de funeraria, el pueblo ya es grande y está bien pavimentado, la gente necesita ese servicio".
o
Así, se tiene entonces que el Gremio de Motoristas de El Tambo es en todo una hermandad de solidaridad.  Uno de los anhelos que desde los albores de su existencia han tenido ellos y el peublo tambeño es la pavimentación de lavía Motilón - EL Tambo cuya construcción empezo en 1936.
o
En 1970 el gobierno nacional construyó la carretera panamericana entre pasto y Popayán y los tambeños nos ilusionamos con que la vía pasaría por nuestras tierras y.....  nada.  Antas nos habíamos entusiasmado con la construcción del ferrocarril de occidente he imaginariamente escuchamos las locomotoras entrando a la plaza principal.
o
Ahora, entre ansiosos e incrédulos, vemos que el asfalto ha inundado las carreteras: circumbalar al galeras, a la costa, vieja carretera al norte, carretera a Samaniego, Güaitarilla, Imués, Barbacoas, etc.
o
Se terminaron los recursos del plan colombia y nuestra vía no quedó ni en lista de espera; en el plan vial no aparecemos ni en borrador,
o
Nos aguantamos las ganas o hacemos algo?

(Foto: Cornelio Solarte)